uhr online relojes para blogs

Mi Diario

LA ARAÑA VIOLINISTA

2 de junio de 2017. Viernes.
LA ARAÑA VIOLINISTA

Bibliomanía, o tsundocu. F: ABC

-Se mezclan los hallazgos enternecedores: la araña violinista en el distrito del Puente de Vallecas y una culebra de escalera en el aula de informática de un colegio de Fuenlabrada. La culebra de escalera es, según dicen, inocente, buena, le falta quizá el ser algo piadosa para completar su admirable currículo; la araña violinista, por el contrario, tiene una mordedura cruel y perversa, hasta el punto de -si se le ocurre dar su beso de muerte- poder matar. La araña violinista, que suena a un solo de Albinoni, y la culebra de escalera, son, sin embargo, preciosos animales, que, despistados, se han visto, de pronto, perdidos en la ciudad. Perdidos y hallados en la ciudad. Y menos mal que sus cazadores han tenido el buen gusto de devolverlos a su hogar original: la naturaleza. Donde vivirán y sentirán que se les aceleran los pulsos cuando aparezca la pareja de sus sueños: o la araña macho con violín o la culebra macho subiendo la escalera y deteniéndose en el escalón nueve a charlar. Y yo, en mi deambular por la mañana leyendo, me doy de bruces con otra palabra que memorizo y aprendo: tsundoku. Palabra parecida a tsunami. Una, habla de libros; la otra, de agua. Y en abundancia. El tsundoku viene a ser algo así como el paraíso soñado por Borges: vivir en una inmensa biblioteca, distrayéndose solo con libros, que hablan, pero callando. Es una especie de enloquecimiento del que compra libros por comprar, sin que nada le asegure que los va a poder leer. O el acumular libros solo para contemplarlos, como el que monta un invernadero para plantar y contemplar flores de especies raras. Orquídeas, rosas de China, o, Diario, simples geranios: tsundoku (20:10:46).

0 Comentarios



Añade un Comentario:
Tu nombre:
Tu e-mail: (opcional)
Emoticonos: smile wink wassat tongue laughing sad angry crying 
Captcha